Diarios IV (año 2002)

Hoy le he colgado el teléfono por una discusión política. Le he vuelto a llamar. No me consiento que una discrepancia política, por fuerte que sea, expresada en los mismos términos en los que se estarán produciendo otras muchas idénticas en este exacto momento, sea capaz de romper una relación personal de largos años. Al menos, por ahora.







