Diarios III (año 2001)

Enviado por maestresala el Mié, 24/11/2010 - 22:51

Leo en el periódico que en la medianoche del 31, al dar las campanadas por la tele, la cadena que más se vio en el País Vasco, con gran diferencia, fue la primera de la española. La vieron algo así como el 77% de los espectadores, mientras que a ETB no recurrieron ni un 15%. Frente a los ilusos o apocalípticos que auguran un radiante o catastrófico proceso de independencia, éste es el tipo de datos que fundamentan mis ideas sobre esta sociedad. También el hecho de que los pisos se estén poniendo por las nubes.

 

Contra Franco no se llamaba cobarde a nadie. En todo caso, alienado o ignorante. ¿Qué tipo de héroes son éstos que pierden la sangre fría, miran hacia atrás y llaman cobardes a los que no piensan y hacen lo que ellos? ¿No es miedo, no es un síntoma clarísimo de él la histeria y falta de sentido de la realidad que les ha acometido a muchos de estos héroes?

Antes estaba permitido decir : "Yo, de ciencias, no tengo ni idea". Ahora empieza a generalizarse: "Yo no leo nunca nada", y el grupo se ríe con un gesto de aprobación.

 

Uno de los secretos del placer estético que produce la naturaleza es que no hay gente.

 

Vais hablando por la calle de todo lo de alrededor, riendo, contentos. Pero habéis llegado al restaurante. Entráis y os sientan en una mesa cara a cara, como en un debate de TV. Como si fuerais dos desconocidos que tienen que explicarse algo muy serio y trascendente. Ni siquiera podéis hablar en voz alta sobre lo que os rodea. Se cena más a gusto en la cocina. cotilleando de lo que sea, o devorando en silencio lo que tenéis en los platos. cada uno al suyo.

 

Otro acto mínimo que casi no es ni acto, de los que a mí me gustan : tomar el sol.

 

Montaigne : "Somos grandes locos. Se ha pasado la vida ocioso, decimos, no he hecho nada hoy. ¿Cómo? ¿Es que no habéis vivido? Es ésa no sólo la fundamental sino la más ilustre de vuestras ocupaciones. Componer nuestra conducta es nuestro oficio, no componer libros, y ganar, ni batallas ni provincias, sino el orden y la tranquilidad de  nuestro proceder."

Ferlosio : "¡ Cómo os habéis equivocado siempre! Era el afán, al  trabajo, al quebranto, a la fatiga; no al sosiego, ni a la holganza, ni al goce, ni a la hartura, a quienes teníais que haberles preguntado:"¿Para qué servís?"