Elegías de Duino

Enviado por maestresala el Dom, 22/05/2011 - 21:02

Rainer Maria Rilke

 

¿Quién si yo gritase, me oiría desde los órdenes
angélicos? Y suponiendo que un Angel me cogiese
de repente contra su corazón: me desharía por su
más fuerte existencia. Porque lo bello no es más

que el comienzo de lo terrible, ese grado que todavía soportamos;
y lo admiramos tanto porque, como al desgaire, desdeña
aniquilarnos. Todo Angel es terrible.

Encuentros IX

Enviado por maestresala el Lun, 16/05/2011 - 21:54

 

Un combate que no se lleve a cabo con armas espirituales me da asco. El adversario muerto sólo da testimonio de su muerte.

No quiero infundir miedo alguno, no hay nada en el mundo de lo que me avergüence tanto. Es preferible ser despreciado que temido.

Dios es la mayor presunción del hombre, y cuando la haya espiado, jamás se econtrará otra más grande.