Tenebrae

Enviado por maestresala el Jue, 19/05/2011 - 08:30

Paul Celan

 

Cerca estamos, Señor,
cercanos y apresables.

Presos ya, Señor,
engarzados los unos en los otros, como si
cada uno de nuestros cuerpos fuera
tu cuerpo, Señor.

Ruega, Señor,
ruéganos,
estamos cerca.

Agobiados íbamos, encorvados bajo el viento
hacia la fuente, hacia la zanja,
para arrodillarnos sobre el charco y sobre la oquedad.

Al abrevadero íbamos, Señor.

Era sangre, la sangre
que tú mismo derramaste, Señor.

Y relucía.

Nos arrojaba tu imagen a los ojos, Señor.
Los ojos y la boca tan vacíos, tan abiertos, Señor.
Hemos bebido, Señor.
La sangre y la imagen que en tu sangre estaba, Señor.

Ruega, Señor.
Estamos cerca.