Cierre del café La Granja, nuestra sede


Francisco Ibáñez (Barcelona, 1936) no necesita presentación. Es toda una leyenda viva del tebeo en España. Creador de personajes inolvidables como Rompetechos, el Botones Sacarino o Mortadelo y Filemón, con sus historietas no solo ha enseñado a leer a varias generaciones sino que ha ido caricaturizando de forma pormenorizada el día a día de este país.
DICIEMBRE 2016
EL ADVERSARIO de Emmanuel Carrère

Domingo de verano, por la tarde. Hay gananciosos en la bolera. La partida a seis chicos; a real el bolo; y pago de las tortillas de patatas en Casa Agustina.
Casimiro y Jacinto contra Don Quirón y el Cabo Merino, pinando los bolos: Tomás, el monaguillo. Hace calor y todos están en mangas de camisa; el cura ha dejado su sotana y su bonete junto a la guerrera y el tricornio del guardia civil; como si quisieran dejar constancia de que juegan como particulares y no en representación de tan grandes organizaciones del Movimiento.
Domingo por la tarde. Flor de envite a perra gorda y cierre a un duro, en Casa Agustina.
¡Vitoriiiii! ¿Estás dentro?” Silencio en el cuartucho. “¡Vitoriiii! ¿Que si estás en casa?”. Segundo grito éste más desesperado, casi hueco. “Voooy”. La lista escurría toda la alegría que podía caber en una niña de nueve años. “¿Qué quieres, hija?”. Y allí comenzaba la fiesta de cada Domingo, la cristalización dulce de un brillo lacrimal, de un rito incruento y pequeño.
No está mal la tienda. Es luminosa y amplia a pesar de este túnel que tiene en la entrada. Espero que no espante a los clientes. Y vaya coche que se ha echado. Yo nunca tuve uno igual, pero se lo merece, qué coño. Javi está contento… además es un buen vendedor, listo, rápido, hablador…Conchi no hace sino mirar todo, parece que lo aprueba aunque al principio no le hizo mucha gracia eso de los periódicos. Creo que se acordaba de Luis el quiosquero de la plaza, siempre le pareció algo sucio y desastrado.