El pibe de Brandsen

Enviado por maestresala el Lun, 15/08/2016 - 07:41

Su nombre recorrió el mundo entero, aunque jamás lo hubiera imaginado, sobre todo siendo un muchacho más, igual a muchos otros que en aquellos años se reunían en el potrero de atrás de la iglesia para jugar a la pelota. Desde la distancia recordaba aquellos partidos entre el polvo, el griterío, y los únicos adultos que ponían algún orden entre los chicos: el larguirucho jefe de la Estación Pedro, que hacía de árbitro, y el cura con su sotana atajando penales en la portería.

La hora del misterio

Enviado por maestresala el Lun, 15/08/2016 - 07:37

“¿Qué es un fantasma?

Un evento terrible condenado a repetirse una y otra vez,

un instante de dolor, quizá algo muerto que parece por momentos vivo aún,

un sentimiento suspendido en el tiempo, como una fotografía borrosa,

como un insecto atrapado en ámbar. Un fantasma, eso soy yo”

“El espinazo del diablo” (Dir. Guillermo del Toro)

Envidia

Mientras se ajustaba la corbata, se percató del gesto iracundo que le devolvía su imagen en el espejo. El entrecejo fruncido, los dientes apretados, las mandíbulas tensas. Era extraño, en realidad estaba de muy buen humor, aquel era el último día de trabajo antes de las vacaciones. La idea de comenzar a preparar el equipaje al volver esa tarde le hizo esbozar una sonrisa. Sin embargo, en su reflejo solo se dibujo un rictus de desprecio y asco. En el fondo de sus pupilas casi creyó adivinar unos trazos odio. Se encogió de hombros y salió de casa.

Apuntando maneras

Dios le preguntó a Caín:

—¿Dónde está Abel?

Caín estuvo a punto de contestarle que él no era el guardián de su hermano. Estaba harto del favoritismo de Dios por Abel. En vez de ello enderezó la espalda, se puso una mano en la cadera y levantó el mentón desafiante.

Rulfo

Juan Rulfo nació en el seno de una familia acomodada; pero esta lo perdió todo durante la revolución mexicana, que fue especialmente virulenta en el estado de Jalisco, de donde era natural. Los acontecimientos que se produjeron allí, como consecuencia de las luchas fratricidas entre mexicanos de credo religioso y orientación política distintas, dejaron una honda huella en la memoria de Rulfo.