Qué puedo decir

[...] ... la voz a ti debida [...]
hará parar las aguas del olvido.
Garcilaso de la Vega
Hasta entonces nadie se lo había preguntado, ni siquiera él mismo había tenido esa inquietud jamás. No recordaba cómo fue el inicio de la conversación, pero hubo un momento en que su cuñada le lanzó la pregunta como si fuese una piedra.