Encuentros XII : radiaciones

En los viejos tiempos las noches de verano, aunque invitaban a que los paisanos se reunieran a la fresca, no ofrecían mucho entretenimiento, más allá de contar los cricrís de los grillos, imitar el ulular el autillo o ver una de las lágrimas de San Lorenzo; por esto los lugareños buscaban diversión en las historias de los héroes y sus hazañas.
- Buenos días, ¿es el arzobispado de Zaragoza?
- Disculpe, no le oigo bien, ¿Quién dice que es?
- No…preguntaba si es el Arzobispado de Zaragoza… ¿Me escucha, buen hombre?
- No, el autobús turístico sale de una manzana más allá. Aquí no es. Este es el Arzobispado de Zaragoza. Con Dios.

La civilización no consiste en exportar mucho, ni en caminar de prisa, ni en escribir con ortografía. Consiste en la dulzura de las costumbres, en el amor y en la tolerancia, en la elevación nativa de los sentimientos y de las ideas.
Dichoso el día en que ni la fortuna ni la miseria se hereden.

Nosotros estuvimos allí y fue gratificante, enriquecedor ...

Hay rostros con un fondo de tristeza que son como una prueba viviente de que la felicidad existe y de que la conocieron.
SOMOS, O NO SOMOS
publicada el viernes 9 de septiembre de 2011
Botelloneros