Libro de los muertos

Enviado por maestresala el Dom, 10/10/2010 - 10:13

 

La maldición de tener que morir debe ser transformada en una bendición : la de poder morir cuando vivir resulte insoportable.

Si sobrevivimos, lo que importe será mucho más. Sin embargo, la idea de que tal vez no sobrevivamos es insoportable. Toda seguridad provenía de la eternidad. Sin ella, sin este portentoso sentimiento de una perduración, aunque no sea la propia, todo resulta insulso y vano.

Ventana al cielo

Hay tres enfermos en la estancia. Hoy no hay visitas. Dormitan tratando de sofocar esa daga punzante que es la angustia. Cubiertos por las sábanas  nadie podría decir cuál es el mal que los aqueja. Uno de ellos, que sale del letargo, gira un poco la cabeza y mira el trocito de cielo azul que la ventana deja ver. Es mágico. Funciona como una esperanza pequeña y valiosa, como cuando el doctor les visita y les anima diciéndoles que pronto estarán en casa.
 

El maestresala

Salida digna

El doctor,  con aire circunspecto, se levantó con la intención de explicarme la radiografía. Directamente lo abordé : “¿La última enfermedad, doctor?”. Después de un largo y atronador silencio, movió la cabeza afirmativamente con aire de culpabilidad sentida. Le expliqué que era un alivio, después de tanto tiempo esperando y de tanto aburrimiento. Ante su cara de sorpresa le puse en antecedentes : “Doctor Sánchez, nunca tuve arrestos de suicida.”
 

El maestresala