El chon de Pechón

En los viejos tiempos las noches de verano, aunque invitaban a que los paisanos se reunieran a la fresca, no ofrecían mucho entretenimiento, más allá de contar los cricrís de los grillos, imitar el ulular el autillo o ver una de las lágrimas de San Lorenzo; por esto los lugareños buscaban diversión en las historias de los héroes y sus hazañas.

En el convento

- Buenos días, ¿es el arzobispado de Zaragoza?
- Disculpe, no le oigo bien, ¿Quién dice que es?
- No…preguntaba si es el Arzobispado de Zaragoza… ¿Me escucha, buen hombre?
- No, el autobús turístico sale de una manzana más allá. Aquí no es. Este es el Arzobispado de Zaragoza. Con Dios.

¡¡ Diarios 2004 - 2007 de Iñaki Uriarte !!

Enviado por maestresala el Lun, 19/09/2011 - 21:49

 

Monotonía de las discusiones políticas. Apasionada, pero monótona. No sale nunca ningún argumento que no oirías a la media hora si pusieras la radio, o encontrarías en los periódicos de la mañana, o de ayer, o de hace tres meses.

  

Hay rostros  con un fondo de tristeza que son como una prueba viviente de que la felicidad existe y de que la conocieron.