In memoriam: Manolo

Enviado por maestresala el Jue, 21/10/2010 - 18:02

Queridos amigos,

 

En este día de cambios gubernamentales y cánones digitales, quisiera regalaros con dos pequeños relatos que han caído en mis manos recientemente y que he leído ávido y gozoso. Se trata de una historia autobiográfica de Labordeta que aparece en sus pseudomemorias, Tierra sin mar y que resulta deliciosa y sorprendente al mismo tiempo. Una historia en la que, os lo juro, hace mucho frio.
El segundo es un cuento olvidado de Juan Goytisolo de su época de novelista social que le sonroja sin llegar a repugnarle (como ocurre con Ferlosio). Se titula Los Murcianos y es tan corto como bello. Comprobareis que Goytisolo escribe mejor que bien incluso cuando traza historias de carácter realista. El que sabe, sabe...

No quisiera despedirme sin recordar a Manolo -Alexandre- rojo, tolerante, mujeriego, pícaro, culto y actor, sobre todo actor. Actor secundario durante toda su carrera de más de 300 películas e innumerables participaciones en televisión y teatro. Era un secundario principal que conseguía robar las escenas a los protagonista, de esa raza de actores que lograban que todo su cuerpo actuara. Solo al final de su vida protagonizó películas de esas que llamaban de madurez.
Madrileño de pro, tertuliano como nosotros del Gijón y con Miaja defensor de Madrid del asedio de las hordas franquistas (quien le iba a decir al bueno de Manolo que él iba a convertirse en el propio patas cortas en la serie de televisión 20N. ¡Qué alegría para el cuerpo y para el espíritu! Como un último guiño) No se me ocurre nada mejor para recordarle que reproduciros la columna del pasado domingo de su tocayo Vicent, es hermosa y rezuma verdad. Yo solo termino con aquella cancioncilla que el bueno de Manolo (Luciano en la película) cantaba en Calle Mayor de Bardem, "ay qué tío, ay qué tío, qué bromazo le han metío", cruel pero cierto.

Tal y como Manolo era: "He hecho 312 películas y siempre me lo he pasado muy bien. En mi profesión, me ha gustado hacerlo todo muy sencillo pero muy distinto". In memoriam.

Con cariño

El profesor