Making a Good Thing Better
Aquella noche, yo era el chaval más feliz del mundo. Paseando junto a mi padre por la Gran Vía madrileña, no dejaba de pensar en la suerte que tenía. Mientras que al día siguiente mis compañeros de colegio tendrían que soportar otra aburrida jornada escolar con los Jesuitas de Pamplona, yo disfrutaría de un día de vacación en la capital.
