El narcisismo

Enviado por maestresala el Mié, 10/03/2021 - 15:29

Donald Trump​

El narcisismo de hoy es de naturaleza social y contagiosa y consiste en rasgos que pueden medirse a través de grandes grupos de personas. La Generación Yo se extienden por el planeta. Necesitamos ir más allá de las metáforas de la enfermedad cuando se habla de Trump, la derecha alternativa y las redes sociales en general. Podría ser un error fatal (tanto a nivel de diagnóstico como táctico) intentar marginar a la ensimismada derecha populista como si se tratase de pacientes enfermos. En una reseña, leemos que el propio punto de vista de Dombek se hace eco de la visión del filósofo René Girard, quien argumentó que nuestra tendencia a ver el narcisismo en los padres y compañeros es un esfuerzo para asegurarnos de que si aquellos que deseamos no nos responden de manera ideal, es porque ellos están enfermos, no porque nosotros no seamos interesantes.
Más allá del miedo al narcisismo, echemos otro vistazo a Trump, un hombre que parece ser sumamente consciente del hecho de que siempre está actuando. Se mueve a través de la vida como un hombre que sabe que siempre lo están observando. Esta cita previa a las elecciones ha sido tomada de un suelto de junio de 2016 aparecida en The Atlantic llamada "La mente de Donald Trump". Allí se le describe como desconcertante : una extroversión exagerada combinada  con un bajo nivel de afabilidad. La lista de sus características es impresionante. Se le describe como impulsado por una dinamo, inquieto, incapaz de quedarse estático, sin necesidad de dormir muchas horas. Una característica cardinal de la alta extroversión es la búsqueda de recompensa sin descanso. Impulsado por la actividad de los circuitos de dopamina del cerebro, los actores alatamente extrovertidos son impulsados a perseguir experiencias emocionales positivas. La ira puede alimentar la malicia, pero también puede motivar el dominio social, alimentando el deseo de ganar la adoración de los demás... la ira está en el nucleo del carisma de Trump... dominado por la extroversión exuberante, al teatralidad constante y el deseo de trascender como celebridad, que nunca piensa dos veces sobre el daño colateral que dejará atrás.
Las personas altamente narcisistas atraen la atención hacia sí mismas. La auto-referencia repetida y desordenada es una característica distintiva de su personalidad. Con el tiempo, las personas se molestan, si no se enfurecen, por su egocentrismo. Cuando los narcisistas comienzan a decepcionar a aquellos a quienes alguna vez deslumbraron, su descenso puede ser especialmente precipitado. Todavía hay verdad hoy en el proverbio antiguo : El orgullo precede a la caída. El mundo está saturado de una sensación de peligro y una necesidad de fortaleza. No se puede confiar en el mundo. En esta arena brutal, el héroe exitoso es el feroz combatiente que lucha para ganar. ¿Está preocupado por las fantasías de que el mundo se está acabando por el egoísmo de los demás? ¿Quién es realmente Donald Trump? ¿Qué hay detrás  de la máscara del actor? Puedo discernir poco más que motivaciones narcisistas y una narrativa personal complementaria sobre ganar a cualquier precio. Es como si Trump hubiera invertido tanto de sí mismo en desarrollar y perfeccionar su papel socialmente dominante que ya no le queda nada para crear una historia significativa para su vida o para la nación. Siempre es Donald Trump interpretando a Donald Trump, luchando para ganar, pero sin saber por  qué.

Tristes por diseño Geert Lovink

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