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Lenguaje cinematográfico

Enviado por maestresala el Jue, 17/07/2014 - 09:44

UNO

Leí hace no sé cuánto, no sé dónde, que en no sé qué escuela invitaron a los alumnos a ver una película.

Por lo visto era una buena película. Un clásico de los que nunca defraudan.

PERO

Los alumnos pertenecían a un mundo donde el acceso al cine o a la televisión era prohibitivo para los ingresos de sus familias.

De hecho, los alumnos JAMÁS habían visto una película.

Bueno, matizo: no habían visto una película, pero vivían en el mundo. Sabían de la existencia de las cámaras de video. También, habían visto alguna grabación familiar, o de alguna boda o celebración.

Cuando acabó la proyección, los profesores preguntaron a los chavales por la historia.

¿El problema? Nadie había entendido NADA.

DOS

De tanto ver cine, nos hemos habituado al lenguaje cinematográfico.

Entendemos que el TIEMPO de una película no es el tiempo real, cronológico.

Entendemos que la MÚSICA de algunas escenas, en realidad no se escucha en la escena, ni la escuchan los personajes.

Entendemos que un CALENDARIO al cual se le van desprendiendo hojas significa que pasan los días.

Entendemos que cuando hay un CORTE, no significa que el personaje haya viajado instantáneamente de un lugar a otro mediante algún mecanismo de teletransportación.

Todo lo que a nosotros nos resulta natural y aceptamos sin esfuerzo, para aquellos alumnos resultaba INCOMPRENSIBLE, un completo galimatías sin pies ni cabeza.

Eso sí, parece ser que fue una experiencia única y curiosa. Por la novedad.

TRES

Ana Sanz Magallón ha tenido la generosidad de traducir este artículo que habla de una estructura narrativa japonesa denominada kishōtenketsu.

Resumiendo (o lo que es lo mismo, siendo inexactos) el artículo viene a decir que la narrativa occidental está construida sobre la base del CONFLICTO, pero que existen otras estructuras narrativas en las cuales NO HAY CONFLICTO.

Por ejemplo, el kishōtenketsu, que consta de cuatro actos, cuyo significado aproximado es el siguiente:

KI                   donde se exponen los personajes y la situación.

SHŌ              donde la situación evoluciona sin grandes acontecimientos.

TEN               donde aparece un nuevo elemento (a menudo sorpresivo) que no se deduce de lo que hemos visto hasta ahora.

KETSU          donde se resuelve el contraste existente entre el tercer acto y los anteriores de manera que la historia adquiere sentido y los cuatro actos conforman un todo global.

Como pueden ver, en ausencia de conflicto, el interés de la historia se basa en el CONTRASTE que se ha originado por el tercer acto.

La armonía se restablece con el desenlace, en el cuarto acto, donde de algún modo se viene a poner ORDEN EN EL CAOS.

Todo esto está mucho mejor explicado, y con VIÑETAS, en el artículo original. Léanlo. Merece la pena. Mucho.

CUATRO

¿Nos hemos habituado a ciertas estructuras dramáticas y por eso no nos resultan atractivas otras formas de narración?

¿O realmente algunos esquemas no funcionan, o funcionan peor y por eso se descartan?

No tengo respuestas.

Por cierto, QUIZÁS (lo sé, es una hipótesis arriesgada, pero no soy el único al que se le ha pasado por la cabeza),

Ki                   grupo de simios.

Sho                pelea y muerte de uno de ellos.

Ten                 el vencedor lanza el hueso al aire. El hueso se “transforma” en una estación espacial.

Ketsu              el resto de la película trata de reconciliar los tres actos anteriores.

 

Samuel Dalva

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