Bernardo Soares (drama em gente)

"Crear dentro de mí un estado con una política, con partidos y revoluciones, y ser yo todo esto, ser yo dios en el panteísmo real de ese pueblo-mío, esencia y acción de sus cuerpos, de sus almas, de la tierra que pisan y de los actos que hacen. Ser todo, ser ellos y no ellos ¡Ay de mí! Este es todavía uno de los sueños que no logro realizar. Si lo realizase tal vez me moriría, no sé por qué, pero no se debe poder vivir después de esto, tamaño es el sacrilegio cometido contra Dios, tamaña usurpación del poder divino de serlo todo..."
"He creado en mí varias personalidades. Creo personalidades constantemente. Cada sueño mío es inmediatamente, en el momento de aparecer soñado, encarnado en otra persona, que pasa a soñarlo, y no yo.
Para crear, me he destruido, tanto me he exteriorizado dentro de mí, que dentro de mí no existo sino exteriormente. Soy la escena viva por la que pasan varios actores representando varias piezas."
"Cada uno de nosotros es varios, es muchos, es una prolijidad de sí mismos. Por eso, aquel que desprecia al ambiente no es el mismo que el que por él se alegra o padece. En la vasta colonia de nuestro ser hay gente de muchas especies, pensando y sintiendo de manera diferente."
"Bien sé - leemos - que es fácil formular una teoría de la fluidez de las cosas y de las almas, comprender que somos un decurso interior de la vida, imaginar que lo que somos es una cantidad grande, que pasamos por nosotros, que hemos sido muchos... Pero aquí hay otra cosa que no el mero decurso de la personalidad entre las propias márgenes : hay el otro absoluto, un ser ajeno que fue mío."
"Otro método, más sutil éste y más difícil, es acostumbrarse a encarnar al dolor en una determinada figura ideal. Crear otro Yo que sea el encargado de sufrir en nosotros, de sufrir lo que sufrimos. Crear después un sadismo interior, todo masoquista, que disfrute su sufrimiento como si fuese el de otro."
"Dios mío, Dios mío, ¿ a quién asisto? ¿Cuántos soy? ¿ Quién es yo? ¿ Qué es este intervalo que hay entre mí y mí?"
"¡Ah, de que manera las cosas cotidianas rozan los misterios para nosotros! ¡De qué manera la superficie, que la luz toca, de esta vida compleja de tan humana, la Hora, sonrisa incierta, sube a los labios del Misterio! ¡Qué moderno suena todo esto! ¡ Y, en el fondo, es tan antiguo, tan oculto, tan teniendo otro sentido que el que luce en todo esto!"
"Todos los días suceden en el mundo cosas que no son explicables por las leyes que conocemos de las cosas. Todos los días, habladas en un momento, se olvidan, y el mismo misterio que las trajo se las lleva, conviertiéndose el secreto en el olvido, tal es la ley de lo que tiene que ser olvidado porque no puede ser explicado. A la luz del sol, continúa siendo siendo normal el mundo visible. El ajeno nos acecha desde la sombra."
No es caso de exponer aquí las ideas que ya figuran en otras páginas de este libro, pero sí diré que, al tratar de dar una respuesta - sé que incompleta- a tan importante asunto, he aceptado sin reservas la propuesta pesoana del drama em gente y llegado a la conclusión, tras haber estudiado y sistematizado sus escritos neopaganos, de que el problema general de la escritura de Pessoa es de carácter religioso, aunque no confesional, y de quesu esoterismo y su sebastianismo merecen también una atención preferente cuando se trata de profundizar, tanto en el drama em gente como en los demás aspectos de su obra.
Con Fernando Pessoa de Angel Crespo