El corazón en tinieblas

El corazón en tinieblas refleja una narración del marinero Marlow, al que Conrad recurre en varias de sus obras. Su presencia como contador de historias produce un maravilloso efecto. Hace que este libro sea un verdadero relato, una ensoñación con tiempo propio. Crea en el lector una sensación de ser capturado por lo increíble : esa mezcla de sorpresa, absurdo y aturdimiento que constituye la atmósfera de los sueños. El transcurrir de la narración sigue el curso del río Congo. Navegar aguas arriba conduce al foco de las sombras, donde se encuentra una inesperada luz. El viaje fluvial hacia el corazón de la oscuridad es una purificación poética por el roce con la crueldad inhumana - cuyo responsable último es Leopoldo II, rey de los belgas- y con la hostilidad de una naturaleza impenetrable. En el más remoto lugar navegable se halla el punto en el que la experiencia interior se hace más reveladora. Es lo que persigue todo escritor y todo lector : encontrar la realidad detrás de una farsa. En esa habitada devastación está Kurtz, cuyo rescate es el objetivo del viaje. Pero con lo que allí se tropieza Marlow es con un hombre que se ha convertido en nada a fuerza de exaltarse locamente a sí mismo. El vórtice de las tinieblas, el horror mismo del vacío, es el propio Kurtz, agente de una compañía de marfil que se ha convertido en un semidiós para los nativos. Se ha convertido en un fantasma surgido por detrás de la nada. Marlow, que es un hombre leal, lucha hasta el final por el alma de Kurtz. Sólo se encuentra con el vacío. Pero esa oquedad revela su humanidad esencial. La soledad conduce a Kurtz hasta el espanto. Y a Marlow le libera de sí mismo y de su propia vaciedad. Antes de morir, Kurtz sólo consigue exclamar lo que lleva dentro: "¡El horror, el horror!". Marlow puede darse cuenta, al salir de la selva (metáfora viva de la confusión humana), que se ha encontrado a sí mismo. Y el lector experimenta el prodigio de repetir, él también, ese viaje interior.
Segunda navegación de Alejandro Llano