Para hacerse mayor

Llevaba un tiempo diciendo que iba a escribir un decálogo sobre cómo hacerse mayor. Lo decía medio en broma hastaque un amigo me tomó la palabra. "A ver si te pones de una vez", me dijo muy serio. Si no un decálogo, ahí van al menos diez buenos propósitos.
1) Bien aseados, vestir sin descuido y guardar la compostura en la calle y en casa. Recordar al funcionario de "El corazón de las tinieblas", de blanco impoluto en medio del barrizal.
2) No dar la lata a los desconocidos y menos a amigos y familiares. No hablar de más, nunca sobre enfermedades e ideas penosas o catastróficas. Recordar aquel personaje de "La hoja roja" que no seguía la corriente al viejo Eloy cuando éste se ponía pesimista casi cada tarde. "Poquito a poco", respondía.
3) No contar historias prolijas. Procurar que se nos hagan largas antes que a los demás. Antes de lanzarnos a contar una historia, preguntarnos si no la habremos contado en otras muchas ocasiones. Si perdemos el hilo de lo que estamos hablando, no hagamos un drama. Si no recordamos algo, no organicemos un concurso público con el fin de encontrarlo.
4) Contener las efusiones sentimentales, las declaraciones extemporáneas de antipatía o afecto, y en especial la congoja repentina. No cuentes desgracias. Recuerda aquello de Oscar Wilde :"Las tragedias de los otros son siempre de una banalidad desesperante."
5) No interrrumpas nunca. El temor a olvidar algo que viene al caso no es un atenuante. Si hemos observado a quienes nos prestan atención, más atentos a colar su frase, prometamos no imitarlos.
6) Salir con regularidad, mantener una vida social por escueta que sea, quedar con los amigos, caminar entre la gente.
7) Disfrutar de las cosa sencillas para las que en toda edad estamos dotados, viajes, paseos, tomar el sol... Cada nuevo día tiene su gracia si sabemos encontrarla.
8) Mantener la curiosidad por la gente y por las cosas, las noticias, la política, las películas, los libros. Leer los periódicos y alguno de los muchos clásicos que a todos nos faltan, estar al tanto de las tendencias, releer.
9) Seguir aprendiendo. Sócrates ensayaba una canción antes de tomar la cicuta, "para saberla antes de morir".
10) Los años son cortos y los días largos. Pensar en el tiempo sólo para disfrutarlo, sosegados si no imperturbables aunque hayan empezado a silbar las balas. Hacer planes, tener proyectos, ilusiones razonables y algún sueño imposible.