
El otro día traje de San Sebastián esta foto. Fue tomada en casa de Tere Gamboa, en Nueva York, en 1946, hace 62 años, los que tengo ahora. Lo sé porque estoy en ella, aunque no se me vea. “Aquí estaba embarazada de ti”, me ha dicho ama alguna vez.
Aunque de padres españoles, ella era una chica americana de veintitantos años, toda una neoyorkina hecha y derecha. ¿Qué vería, qué sentiría en una situación como la de la foto? ¿Quiénes eran aquellos vascos? ¿Qué sería aquella Euskadi de la que hablaban? ¿Gora Euskadi Askatuta? ¿Qué grito salvaje era ése que tanto les emocionaba?
Ama es una inmigrante, pero entró por la puerta grande. En la imagen he señalado con flechas a José Antonio Aguirre, Galíndez, aita y ama.
Cuando Manuel Vázquez Montalbán estaba escribiendo su novela “Galíndez”, le envié esta foto. La detalla en la página 320 del libro. También inserta algunas particularidades de Galíndez que ama recordaba y yo se las transmití. En las comidas Galíndez hacía figuras de animales con las servilletas. En cuanto tomaba dos copas, empezaba a cantar: “Alouette, gentille alouette…”.
No es la primera vez que, al contemplar esta imagen y otras parecidas, he recordado aquel encontronazo en el bar “Kaskagorri” con algún abertzale idiota que acabó diciéndome en tono amenazador: “A ti lo que vamos a hacer es ponerte carretera de Burgos”. Con qué desdeñosa sonrisa de aristócrata del asunto me limité a responderle.
Iñaki Uriarte (Diarios inéditos)