View recent blog entries Enviado por maestresala el Mié, 22/09/2010 - 22:55 "Ya con todas las prendas encima, se tomó la taza de tres tragos, encendió el pito y se echó a la calle, todavía nochera y, aunque preñada de agosto, sintió refrior" El hospital de los dormidos Francisco García Pavón Añadir nuevo comentario