Charco en el muelle

Enviado por maestresala el Mar, 25/01/2022 - 10:47

Puerto​

 

Te miras en un charco del muelle y un velo de arcoíris
esmalta tu semblante, rastros de gasoil que te conducen a
un remoto paraíso.

La luz saca la lengua por última vez antes de que en el agua
se borre tu ectoplasma. Te ves dentro, como una Ofelia
que acepta junto al sauce su accidente.

Discutes con los círculos que la punta del paraguas dicta
en tu reflejo.

La luna trae a remolque barcas sanándose al sol, galipote,
huellas en la arena que la misma arena desmaña, sangre,
redes, olor a algas en el pelo, a salitre en la falda.

Susurras una canción que habla de remos.

Tu fortuna se predijo cuando la pupila de aquel delfín
moribundo se enredó en tu pupila: “Con tu aliento
inflarás las velas. Con purpurina vestirás las anclas”.

Te tapas los oídos por no escuchar la voz letal de un
marinero.
Adoquines salpicados de pintura, maquillaje de fiesta.
Delantales de mahón en los balcones, lentejuelas de
escamas. Bolardos oxidados, inmóviles carrozas.

Llevas en las muñecas dos estrobos, sogas de palabras que
te atan a nada.

¿Por qué no aprendiste a jugar con anzuelos? A ti, que
confiabas en la nobleza de los peces, te roen ese corazón
tuyo empeñado en investigar nuevas fórmulas de botánica.

Quisieras pescar en la hondura del pozo y sacarte a ti
misma.

Pero el hilo se rompe.
Y tu imagen se escapa.

Y el agua vaciada deja que te alejes surcando cenizas, en el
puerto, sola.

Miren Agur Meabe

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.