Camino voy, leyendo a Don Casmurro,
Camino vengo, tiemblo de puro viejo,
Ítem más, en el cuello, pellejo,
Y todo me pendulea, también, el churro.
Me arrebatan de la barra el cuscurro
Cada día, y si protesto, si me quejo,
Replícanme que a un trasto me asemejo,
Y así ya todo mi hablar es susurro.
Hago el camino, así me entretengo,
Despacito, vanme ya jubilando,
Buscándome estoy un retiro abadengo.
¡Amigos, a fe mía lo voy encontrando!
De nuevo es mi rostro barbiluengo,
Ahí está, lo veo, ya llego a Villalpando.
Roberto Sánchez