Pastrana

Todo parecido con la realidad es pura coincidencia

 

Hola, me llamo Alejandro Crespo y soy periodista de la Correspondencia Digital, pertenecemos a esa clase de diarios que tratan de contar las miserias de nuestros políticos con mucha ironía, sentido del humor pero sin faltar a la verdad. Quiero participaros la historia de una Secretaria del Ministerio del Interior, que postulaba para liderar su partido y, a poco que se esforzara, para llegar a ser Presidenta del Gobierno de la Nación. Se llamaba o mejor dicho se llama Carmen Pastrana y este es el relato de su caída.

—Señora Pastrana, ¿no cree que sería mejor que tuviera un Master? Lo digo para su currículo que resulta un poco pobre en comparación con el de sus rivales.

—Así, con este desparpajo hablaba la jefa del gabinete de la susodicha que a la sazón tenía por gracia Elena Contreras y que destacaba por perspicacia y determinación.

—¿Tú crees Elena? Tampoco es tan malo y salvo el gordo ese de Parrales, los demás ni fu ni fa.

—Yo creo que es imprescindible si quiere medrar en el partido, mire lo que hicieron con esa del Ayuntamiento de Getafe, Beatriz Frasco, no tenía currículo, no sabía ni hablar, un mojón en toda regla. No es su caso, usted habla bien y es lista pero el currículo es similar…

—Te he dicho más de mil veces que no me trates de usted, coño… No había pensado en ello y ¿qué sugieres?

—Fácil, que se…te saques un master de algo sencillo y a la vez que encaje en tu carrera política.

—¿Por ejemplo?

—Conozco un Catedrático de la Universidad de Amadeo de Saboya aquí cerca, en Leganés, que dicen en el partido que te facilita las cosas, se llama Jose Antonio Capa Sayo, si quieres le llamo y le pregunto qué podrías cursar por la puerta fácil.

—Sí, sí, hazlo. Para los exámenes siempre estudiaba el último día y me valía para aprobar, ahora estoy desentrenada pero si es fácil como dices…

—Seguro que lo sacas de calle, te digo algo.

Y Elena habló con Capa Sayo y le recomendó que se matriculara en un Master de Cosmética Política que era sencillo y dirigía el mismo. Que se había cerrado el plazo de matrícula hacía ya tres meses pero que ya lo arreglaría, que todo por el bien común. Y a los pocos días Pastrana pagó la matrícula y habló con Capa Sayo por teléfono.

—Hola soy Pastrana Secretaria de Interior y mano derecha del Presidente del Partido. ¿Con quién hablo?

—Hola soy Jose Antonio Capa Sayo y dirijo el master en el que se ha matriculado y…

—Voy a aclarar las condiciones: no puedo ir a clase, haré trabajos para aprobar asignaturas, creo que son diez, me convalidarán todas las que sea posible y los exámenes serán pactados.

—Pero Señora Pastrana, no podemos hacer eso, sería un fraude y quedaríamos expuestos y…

—A callar, ya he hablado con el Presidente y está de acuerdo. No se preocupe que su catedra no se quedará sin financiación en ningún momento, incluso le podremos tener en cuenta a usted o su gente para puestos… no de primera línea pero bien remunerados. ¿Estamos de acuerdo?

—Ssssssí…

—Entonces, empezamos.

Y Carmen Pastrana empezó el master, bueno eso dijo en el Ministerio para que todo el mundo lo supiera. Consiguió que se le convalidaran un porrón de asignaturas al grito de “o me convalidas o te crujo”, mandaba trabajos obligatorios fusilados y chofer mediante. No se presentaba a los exámenes y en las listas aprecia como ausente. Los compañeros la conocían como “la sombra” hasta que se enteraron de quien era y pasó a ser “la trifásica”. Y así fue transcurriendo el master, Pastrana a sus políticas y el resto de alumnos y profesores al turrón. Pasaron mas de quince meses y un buen día del mes de Junio se convocó a los masterandos a presentar su Trabajo de Fin de Master (TFM por sus siglas en castellano) y Capa Sayo se vio en la obligación de advertir a su alumna, algo así:

—Señora Pastrana tiene que defender su TFM como muy tarde la semana próxima sino…

—Sino que Señor Capa Sayo, sino que…, ¿me está usted amenazando con algo?

—Nnnno, no, es que no se ha presentado a ningún examen, he tratado de parar el golpe con cada uno de los profesores y sin el TFM no sé si voy a poder…

—Seguro que sí, Jose Antonio, o ¿prefieres que te llame Pepe?, creo que así te llaman tus amigos. Confío en que todo lo vas a arreglar.

Y colgó. Capa Sayo programó la defensa del TFM de la señora Pastrana para el día 23 de ese mismo mes, ésta, como no podía ser de otra manera no se presentó, ni siquiera llamó o envió noticias suyas y Capa Sayo acorralado por el claustro firmó un expediente con un sonoro NO PRESENTADO en todas y cada una de las asignaturas no convalidadas de Carmen Pastrana. El expediente le llegó a la interesada una calurosa mañana de julio.

—¡Eleeeenaaaa!-, llamó a gritos a su perspicaz jefa de gabinete-, ¡ven a la carrera!

—¿Qué pasa, jefa? ¿La oposición que nos difama?

—¡Qué coño! Tu catedrático que me ha pencado, el muy hijo de puta. Mira-, y le pasó el expediente aun calentito.

—Pues sí, es una putada-, dijo la perspicaz tras analizar en detalle el documento-, pero ¿no te has presentado a nada, Carmen?

—Ya le advertí a tu catedrático que no lo haría y va el me apuñala por la espalda.

—Pero Carmen como te va a aprobar sin presentarte a nada, un minimo hace falta

—¡Y te pones de su parte! ¡Lo hundo! Ponme con el Presidente y luego me pasas al catedrático ese que le voy a dar un buen repaso

Carmen Pastrana detalló al Presidente su caso y éste, solicito con su más prometedora meritoria, le prometió que si, que no y que todo lo contrario. Pastrana terminó algo desorientada tras hablar con el Presidente pero segura de su apoyo habló con Capa Sayo.

—Pepe, me acaba de llegar el expediente y no doy crédito, no me has aprobado, ¿cómo puede ser esto?

—Señora Pastrana ya le advertí que sin TFM no se podía hacer nada y que…

—Pero, Pepe seamos prácticos. Acabo de hablar con el Presidente y me ha asegurado su apoyo, Pepe ¿qué solución hay?

—Que se presente de nuevo el año próximo, yo creo que con un poco d…

—¡Nooo! Por eso lado no vamos bien, tiene que haber otra solución…ya sabes lo que valora el partido tu Universidad y en concreto a tu catedra, tiene que haber alternativa.

Capa Sayo permaneció unos larguísimos segundos en silencio y tras ellos un hilo de voz propuso lo que se esperaba de él.

—Bueno, se podría pensar en una solución de compromiso, algo irregular pero posible, ya se ha hecho en alguna otra ocasión pero debemos ser conscientes todos de ello y asumir todo lo que hagamos…

—Por supuesto, por supuesto, Pepe, aquí todos sabemos asumir, tu soluciónalo y ya vamos asumiendo…

Y así de esta bonita manera Carmen Pastrana, resuelta como nadie, consiguió que Capa Sayo mudara su expediente sonrojante a otro de carácter más honroso con un poco de typex y cuatro rasgados imperceptibles, pura papiroflexia. Y la carrera política de Pastrana con el impuso de su nuevo y flamante currículo subió como la espuma y en poco tiempo presidia el Congreso y se iba a presentar a Presidenta del Partido, pues que menos para un talento político preclaro como el de aquella bestia de las moquetas y los despachos.

Algunos años más tarde, éste que les escribe descubrió por pura casualidad la burda falsificación, trabajaba en un reportaje sobre la Universidad Amadeo Saboya como cantera de nuestra Derecha Nacional cuando cayó en mis manos el documento y lo demás fue muy sencillo. Con el plácet del director de mi diario publicamos el bombazo y pocos minutos después recibí una llamada del gabinete de Pastrana que con modos bruscos me invitaba a que me desdijese o a atenerme a las consecuencias de publicar difamaciones fragrantes a la tercera autoridad del Estado. No lo hice y empezó el carrusel:

“Aquí os presento en audiencia publica el acta de mi TFM, la matrícula y un correo del director del Master, esto demuestra que todo lo que dicen es mentira”, en una comparecencia en sede parlamentaria mostrando papeles como jamones.

“Qué queréis, que me vaya, ¿no?, pues no me voy, que me quedo.”, en video casero estilo Tik Tok.

Los alumnos compañeros de la trifásica que dicen no conocerla, que no apareció por clase, que es una vergüenza y que la investigación de la Universidad es más falsa que un billete de 16 euros. Que el día 23 de Junio día asignado para la defensa del TFM de Pastrana ésta estaba en un dispositivo de seguridad de la Policía donde le vio media España y ella erre que erre que en su agenda constaba ese día la defensa del TFM. Que presenta querella criminal contra mi persona y la de mi periódico.

Una semana después ya no sostenía que había defendido el TFM sino que acusaba a la Universidad de errores administrativos manifiestos de la que ella era víctima y no victimario. Al poco emergen profesores de todos los rincones asegurando o que la firma del expediente no era la suya o que habían sido presionados para firmar en blanco. Ratas abandonando el barco. Pepe fue expedientado.

En ese momento Pastrana en un alarde de dignidad rompió el título que le acreditaba como poseedora de un Master con cámaras y taquígrafos renunciando a utilizarlo en adelante en su carrera política.

Al Presidente del Gobierno y Presidente de su partido empezó a molestarle el asunto este del master de su sucesora y decidió que a él solo le puede suceder el mismo. Y llama a un comisario muy bien enterado del Cuerpo de Inteligencia y le cita en el reservado de Horcher esa misma tarde.

—Tenemos que cortar esto por lo sano, Victor, ¿qué tenemos que podamos usar a corto?

—Pues, es un poco delicado y no sé…

—Jodé Victor, que soy yo, coño, dime lo que sea

—Que es cleptómana, Luis.

—¡No jodas! ¿Estás seguro?

Completamente, además le da por las cremas baratas. Tenemos un video en el Mercadona que es de vergüenza ajena.

—Enséñamelo, Victor.

Tras el visionado con toses y algunas risas.

—Pero ¿esto es de verdad o es un montaje? Que te conozco.

—Luis, créeme es cierto al cien por cien.

—Jode, vaya con mi sucesora, una choriza vulgar y corriente. Vas a hacer una cosa, ¿A qué medio le debemos un favor?

—A los de CorralDiario, por lo de los trajes.

—Ah, ya me acuerdo, nos libró de una buena, son bastante burdos pero…-, medita el mandatario unos segundos-, mándales el video y a otra cosa mariposa.

Y así amigos, es como con un dicho infantil se rubricó el ocaso de la honorabilidad y la carrera de una prometedora dama de la política patria. Y ya sabéis, todo lo que es cierto es cierto, todo lo que no lo es puede llegar a serlo.

Joseba Molinero