Remad y vivid

El almirante Quinto Arrio llega en su falúa para tomar el mando de la flota. Lo primero que hace es bajar a ver la chusma de su galera. Hay un galeote enfermo y hace sacar de la sentina a un suplente para reemplazarlo. Ve a otro con la espalda llena de marcas y dice:
- ¿No se porta bien este hombre?
- Es un insubordinado, cónsul
- Eso se va a acabar
Luego intenta entablar diálogo con Ben-Hur:
- ¿Sirves desde hace tiempo?
Ben-Hur no contesta
- ¡Cuarenta y uno!
- Un mes menos un día, en esta nave
- Llevas muy exacta la cuenta. ¿Y antes?
- Tres años, en otras naves
- ¡Tres años!
Da cinco pasos, coge el látigo a un cómitre y le da un azote en la espalda. Se miran.
- Tu impulso es de devolver el golpe, pero tienes la sensatez de contenerte. Tus ojos están llenos de odio, Cuarenta y uno. Eso te ayuda. Se sobrevive con el odio. Da fuerza para resistir.
Luego arenga al personal:
- Ahora escuchadme, galeotes: a todos vosotros se os condenó. Os mantenemos vivos para servir esta nave. Por lo tanto remad, y vivid.