23 de abril : Día del Libro

La propuesta fue hecha desde Cataluña, donde una curiosa identificación con los antiquísimos ritos florales que, sobre todo en Barcelona, caracterizaban a la festividad de San Jorge (también establecida en el 23 de abril) ha dado lugar a una de sus más arraigadas tradiciones: "la Fiesta del Libro y la Rosa", en el que resulta obligado el intercambio de ambos presentes entre las parejas (cónyuges o prometidos).
Aunque lo cierto, y no menos curioso, es que el origen de esta celebración mundial se encuentra en la disposición adoptada en 1928 por la Dictadura de Primo de Rivera, por la que se ordenaba conmemorar el 23 de abril como Día del Libro "en escuelas, cárceles y cuarteles de toda España".
Y metidos en curiosidades, cabe recordar que San Jorge llegó a ser apeado del santoral por la propia Iglesia, al comprobar que la historia de este esforzado caballero, que lucha contra el dragón para liberar a la princesa cautiva, no es más que una leyenda. Debiendo posteriormente reintegrarlo (transformando al dragón en el símbolo del mal a vencer y a la florida doncella en el de la virtud a alcanzar), ante la presión popular de los numerosos pueblos, ciudades y naciones que en todo el orbe católico lo habían elegido como su Santo Patrón. Considerado, en sus tiempos, como uno de los más eficaces aliados en la lucha "contra los moros", a San Jorge se le atribuye el haber intervenido en las más diversas batallas, tanto de la Reconquista, como de las Cruzadas.
Marino Montero