La alegría y la ley


DESPIERTAS tú y despierta mi conciencia
dormida en lo inmediato y lo finito.
Secretamente se repite el mito
de nuestra escandalosa coincidencia.
Hay alguna variante : esa presencia
de grúas, ese gris guión no escrito
de hornos y astilleros, ese grito
fabril sobre esta Estigia en decadencia.
Esos embarcaderos y Carontes
precarios, esa ría sin memoria,
esta roñosa lira, que tirada,

Agazapados
Yo en ti
Tú en mí
Resguardados
Memoria
Escrita
Grabada
Diluida
En perfumes
Ya no reconocidos
De ti
De mí.
Silencios
Dolor
Pérdida
Desesperanza
En ti
En mí

Porque esta vida no es,
como probaros espero,
más que un difuso tablero
de complicado ajedrez.
Omar Jayam
–Su Eminencia me pone en un compromiso –suspiró doña Isabel, mirando al cardenal de soslayo.

Viene, se sienta entre nosotros,
y nadie sabe quién será,
ni por qué, cuando dice nubes,
nos llenamos de eternidad.
Nos habla con palabras graves
y se desprenden, al hablar,
de su cabeza, secas hojas
que en el viento viene y van.

VIERNES :
Encuentro con Maribel, hermana de nuestro Presidente