Realidad poética en seis movimientos

Sorprendidos, los títeres, juntan sus brazos gráciles:
como un órgano negro, los pechos horadados,
que antaño damiselas gentiles abrazaban,
se rozan y entrechocan, en espantoso amor.
Arthur Rimbaud


Sexto movimiento:

Aún extraño el verte morir
E hoy el agua del vaso ya jamás fuera de él
Cuando no hay soneto ya ninguna cosa
Abismo petróleo jardín tinieblas de flor
La manzana que no es puerca está criando a sus gusarapos pensadores
O las peras mal saladas han de ser espuelas de pilotos leñador Rascolnikov
Mejor camino raudo látigo rápido la vida que me gano me gana
Para ser sor Juana Inés de la Cruz
Con la pluma y la borla roja como críptica belleza
También se pinta el perímetro de la ignorancia encadenada
Sufrida divertida y muerta del trompo vanguardista
Un clásico muñeco de azúcar blanca de viaje en viaje geocéntrico
Los puntos puertos de la nave que en el silencio augura la muerte santa
Del que vela el arrepentimiento de las ubres en felonía Vírgenes del Sol
Deseo la vida de vicio
Estupro volcánido del ángel amamantado de hiel
La magra Maja Desnuda un distrito nombrado actuales en De Hitchcock
Gastronomía de la triste partida
Compañías mecánico cuando pienses en mi Perú
Llueve y yo contemplo asustado esta ráfaga de
Sueños vedas de sangres sin carne
Conformarse imaginación adversa del Quijote melodrama o
Flor panteísta de Los Incas Singulares
Hoy búsqueda por el gusto otra vez inicial semiótica
Aniquila una sombra voz vencida el músico la historia
U el enólogo de impecable anarquía cultural
Cuando la naturaleza o ciudad calles de presentación y cúspide en Comas
Los Olivos Villa El Salvador Ancón Villa María del Triunfo
La belleza de salvajes cunas Aztecas o Mayas indefectibles hasta diciembre
Celebración ojos absolutamente impares en la mar que no es
Las joyas pensantes tu almíbar perros fétidos
Sino el plano y esotérico mar de vidas duplicadas
Recuerdos son encebollados radio y televisión himeneo mis pinturas de sal
Lumpes matematismo o verdad que no tiene nada que ver con Dios
Saco sacros hombres se unen del-lirio cielo mojado
De nueve hijos serán mis poemas Bellatín vellos abortos renegados
Cónsul de Buenos Aires los parques en el pensamiento
Carrera sin tiempo comparsa o exposición de la piedra
AA. HH. Teatro de los once mundos benditos
Vida es lo que soy tú capitales recuerdo territorios pecados
Aunque infeliz
Extraño el verte morir

Quinto movimiento:

Los niños incolores ostentan el único fuego rojo
Y es sobre la siniestra sombrilla redonda ausente y negra
Que su sonrisa atrapa la desesperación
Ausente de calidad azul
La cortesana en seis juegos de madres polarizadas
Perspectivas isótropas y verdes
Puentes nulos sobre aquel azucarado baño de plomo
Novecientas plantas ausentes ojivas llamarada
Oficinas buque o estelares de palabras perspectiva
Danza de la mujer que anotará la inédita vida compartida
Con las máquinas amarilla radiador y pulmón que yace en las manos
Ensayo de dos hombres separados por el mundo
Que se pudre en un norte inexistente
Además de una caja que importa o cobija la nueva muerte
Organización mundial que sustenta a los que pueden pagar y hablan
Como los ciempiés anastomosados por la casa caja negra
El verso antípoda que le sopla El Ángelus arquitectónico de Millet
En bandera hablando sólo de cucharas que soñarán los bombos
Atractivos pequeños rezando por los ríos blondas de la pasarela
Las naves negras deshechas los ocasos bosques oculares
Montañas que abrirán de tres las dulces aguas del carácter
Sombría aquiescencia de los cúbicos ambientes
Que se conocen siempre la a protocolar de árbol
Que despide amor y muerte todo canto rodado bajo la tierra
Arsenal o archipiélago de las nuevas despiadadas rosas
Andenes que subirán acaso cinco soles por inocencia
Sobre la Mónica barca de los sinos azules
Bajo océanos franqueados por hombres sínpares
La piel tersa solidificada y la concentración amor de los laboratorios
Posiblemente otra voz de las culturas puras
Sufro y mi sufrimiento es profundo inexplicable
Sicología ordinaria aurora de negra manta instrumental
Rastrillo o imaginación para filosofar a cerca de las bombas de protones
Pasaporte para entrar a tomar un poco de agua
Solitario violín metálico monocromático pero encallado
De cenizas hombre de cenizas
Infranqueables los inventos el viaje apartado del tiempo inútil
Para escalar tesoros desechables
Escapar a otra Tierra insuperable
Productos tabular homínidos o mundos monos hombres huevos
Sembrando y cosechando biorobots
A otra cucaracha de Gregorio Samsa aún amanzanado
Hombres que volverán a hacerse a sí mismos un punto rojo sangre
En las miradas fantasma de indefectible sumisión

Cuarto movimiento:

Soldados batallón de niños marginados
Soledad mutación verde marrón azul blanca
Oscuridad amarilla y roja mi piel india hierática blasfema y cruz artificial
Hogar autonomía universal
Lima periódico armas agua en lata crepuscular
Mito colgado en el arca cerebelo o libro macho
Antena solar química impresora irredenta de la tierra
Hembra umbral corona de barro rasgado
Sagrado poeta asfixia abrigo implacable
Congeladora en augusta penetración paradoja
Úlcera totalizadora primordial al cielo azul del planeta casual
Cóndor de silicio adverbio tísico y
Tulipán mimetizado en la cara de Guayasamín campanillas o
Chatarras de niños que se compran vivencias de Rimbaud
Al hueso Francis Bacon salidas entre las dos impertérritas Marías
Instauradas perfume de animal
Oso epifanía o porro reducido en Prometeo
Perú nube cargada metástasis espacios solamente
Cambio mi instintiva inocencia anochecer pintado con un machete
Vitral y viola de los fardos pequeñeces una puerta que abrirá siempre
El largo lago de tus siete bocas extraviado portador del kero kiru o kiero
En el centro de los soles de las tierras
De la ubre en perfecta maldición o filosofía peruana
Corolas de Los Andes en el cielo
Polen y capullo el que erige en la muerte la existencia
Se miden ya las rectas entre ellas

Tercer movimiento:

Amargo brote de eunucos apreciado de las cosas vírgenes
La especie de mi ciencia
Cognición y garrote la corriente
Religión de mis espectros
Jaula de las aves que caminan y no retornan
Sin contaminados nombres ni Borges apreciados ininteligibles
Libro que sueña al que sueña soñador de todo lo que niega
Llaga la palabra de la vida
Helioismo parábola bípeda y marrón
Sísifo por primera vez expresión esencial
Punto de la vida coma del que vive
Putrefacto de nombre almíbar y doble papel
Nombre de mujer en escala musical fertilidad
Viaje y gnosticismo de mamá galaxia o paladar
Planta en el cartón café y celular estremecido hasta el final
Cuba de libre acordeón parapetado

Segundo movimiento:

Perú mordaz historia o total falsedad
Poesía solamente cuando ella orina se caga escupe
Aúlla chilla paidofilia ó en horticultura Verástegui universal
Cúmulo de nieve la utopía lo que abraza
Huesos ya fermentados antipoesía y exigencia
Se viven fantasías se fabrican las ideas fantasmas felices
Cajón barra charango de trigo quena guerra y saxofón
Guijarro abismo epíteto del sur mundo
Para decir la verdad Sustento y Salvación

Primer movimiento:

Matemáticamente el-mujer es mejor que la-hombre
La mujer filosóficamente es suplemento del hombre
La-hombre hipócritamente es amante de el-mujer
Mujer eres vuelta y raíz enredada al único vuelo del hombre
El caído o verdadero Picasso
La imaginación boca caverna o vagina de Platón
El otro alfarero inservible
Reina ola que resume en la roca la mirada de toda la guerra
Tres pircas de un sueño violando algún ritualizado Quijote
Misión desnudez música metamórfica metafísica
Poesía que encierra siempre nada una realidad

Ausencia de movimiento:

Westphalen abrazado a Moro sangrando
La cuarta batalla ausente del tigre
Un renovado Vallejo membrana nuclear de Adán
Un Sol que Arguedas percibirá rompiendo coronas
Creciendo desde adolescentes montañas a las nubes universales
Visión de lo que es un retrato peruano
Sin blancos sin negros o los dos juntos sino simplemente un cholo Señor
A algún otro Huamán Poma de Ayala en verdad
Que hace sangrar y ahora concierto mundial
Menos foráneos totalmente nativos en paz o en guerra
Rojos por ver blancos por ser marrones de piel
Miento mito nudo desnudo por Jorge Eduardo Eielson
Insigne pandero del amor



"América, cambia de posición"

Según los doctores de la ley este libro no debiera publicarse:
La palabra arco iris no aparece en él en ninguna parte,
Menos aún la palabra dolor,
La palabra torcuato.
Sillas y mesas sí que figuran a granel,
¡Ataúdes!, ¡útiles de escritorio!
Lo que me llena de orgullo
Porque, a mi modo de ver, el cielo se está cayendo a pedazos.
Nicanor Parra


América, estás tendida y desnuda
En la posición de dar
De recibir

Si miro al norte estás que das

La leche dulce
Un hijo del auto Ford
El más verdadero sueño de Baudelaire

La canción negra de la soledad

Lo que Whitman jamás debería de ver
Un antónimo total de la Masa de Vallejo
Casi una máquina en busca de El paraíso perdido
Y de la Neba que volará la causa de la vida
En el absurdo

Si miro al sur estás de recibir

La leche amarga de otra más amarga
La que vestida y parada no se acomodó
Y aún así tú abres las piernas

Y la selva es de América Centro-Sur
El verdadero sueño de criollo verdadero
La pesadilla de Micaela Bastidas
La flor puta del aristócrata
Apellido viejo, versipillo, de perdedor
La migaja del que pudo permitir la construcción de tantos dorados
Como hijos tiene la reina sin la ayuda del rey

América, me das pena, rabia
Por ésta gente idiota que puede y no hace
-Que hace y lo hacen idiota-

América, no seas puta, cambia de posición.



Prólogo de "Adrina: Sinfonía de flores cruzadas"

El elemento poético no se inventa.
Sí se encuentra y se descubre en una vida sin entenderla
Sólo viviendo trágicamente
Su indefectible maravilla
Y gozo creciente, eterno.
Salomón Valderrama Cruz


Nacido en 1979, en Chilia, un pequeño poblado de la sierra norte del país, a unos cuantos kilómetros de Santiago de Chuco, Salomón Valderrama, que ha estudiado en la universidad de San Marcos publica ahora Adrina: sinfonía de flores cruzadas, como testimonio de la etapa a la que llega después de haber publicado dos libros previos: Encrucijada, y Anemómetro, que le abrieron camino en el difícil mundo del arte. Ciertamente, Valderrama Cruz no busca la mot juste –aunque todo el libro está atravesado por especies de crucigramas, como dice su título– sino la expresión de un mundo que, a través de la palabra, se presenta mas bien convulso y, muchas veces, oscuro debido, sobre todo, a la experiencia amatoria que un provinciano como él ha tenido en la ciudad. Sin lugar a dudas, Valderrama Cruz ha leído y releído a su paisano Vallejo y de él extrae ese magma de palabras que son su libro Adrina, una sinfonía donde las palabras se cruzan precisamente porque el poeta se ha quedado sin amada y solo le queda la soledad del hogar donde Adrián, su primo, cuyo anagrama significa Adrina, le ofrece su apoyo. Un mundo de violencia verbal atraviesa el libro de principio a fin y ello porque el poeta siente que quizá la segregación racial lo margina en una urbe cuyos letreros luminosos se le aparecen como distantes y donde las chicas de una clase diferente se niegan a su encuentro. El poeta sufre y ese sufrimiento lo hace escribir los poemas que ha escrito y que nos conmueve precisamente porque luchar por la justicia forma parte de una moral, o de un estilo de vida, que permite transformar las cosas a imagen de lo deseado.

El primer poema, cuyo título es De Lampa para El Porvenir, lo dice bien claro: la gente puede venir desde Puno a labrarse un futuro en Lima, o puede estar dando vueltas en el mismo círculo concéntrico como Humareda, que no salió de El Porvenir, sin que ello impidiera que hiciera una pintura extraordinaria. Valderrama Cruz mismo lo dice:

Yo siempre he estado en el mundo
Ahora que me puedo acordar de mi futuro de mi presente
Y sin pronunciarlo en lo que me antecedió

Porque allí está su obra como imagen de futuro lo mismo que su quehacer cotidiano como imagen de su presente, que son la manifestación de su estar en el mundo, pero no recuerda ya su pasado. Interesa, entonces, el futuro, que es una experiencia simbólica, y por allí se encaminará el poeta. Sin embargo, el poeta dice: Arcimboldo la espesa flor a llanura antigua en Vallejo porque la era post-moderna implica que los lenguajes han cambiado y el barroquismo del pintor se presenta como lo porvenir. Así también dice:

De los ingentes ojos celestes del ave
Hasta Guayasamín
Llevando alforjas de chuño vacíos
Lo neutro del seno corrido
Entonces el lejano planeta sin hombres
De desiertos tan vastos
De acero rosado