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Blues para un
día de fuego
Se abren las ventanas de la noche
Se abren las ventanas de la
noche,
El sol se fue a volar
Y la luna volvió de un largo viaje,
Por la calle va una mujer seduciendo al mundo con su cuerpo,
Recibiendo piropos de los chicos que están dejando morir el
tiempo en las
esquinas.
Me duermo en el bondi
El colectivo da vueltas y
vueltas como una calesita
Y se llena de gente y gente como un estadio de fútbol,
Son las diez de esta oscura noche
Mis ojos están cansados
Mis piernas acalambradas
Y me duermo
Con el ruido de la gente
De las ruedas del bondi
Y el viento de la noche.
Sol violento
Es violento el sol,
Quema las calles
Y los árboles
Y las flores revientan de calor,
Nos castiga con el fuego de sus rayos,
Hace arder nuestros cuerpos
Cada mañana
Y cada tarde de verano
Cuando nos posamos en la reposera
A leer un libro
O a escuchar música.
Blues para un día de fuego
Ella fumaba un pucho esa
mañana
Y allí afuera unos vecinos tocaban un blues con sus trompetas,
Para aquel día de fuego
Y los vendedores de flores
Y los que pedían en los portales
Y los que vendían frutas y verduras
Y los chismosos que hablaban idioteces
Y sacaban mano a medio mundo,
Y los chicos y chicas que fueron y vinieron del colegio.
Barrios hechos de tango
Ciudad larga
Y ancha
Llena de avenidas
Y calles
Colmadas de gente
Que camina
O anda en autos
O en bondis,
Ciudad que da miedo
Por sus altos y monstruosos edificios,
Ciudad llena de amor
De los barrios hechos de tango
Y poesía
Y fútbol.
Árbol adornado con flores
blancas
En el medio del patio hay un
pequeño árbol
Adornado con flores blancas
Que son como nieve
Y un trozo de cielo
Y granitos de azúcar
Y lluvias de leche
Y harina.
Brillas en mi mente
Se cruza en mi cabeza
Tu recuerdo,
Brillas en mi mente como un rayo.
Cada segundo mis oídos
Oyen tu canto
Que viene volando de un jardín lejano.
Perdidos entre nubes
Tus ojos se miraron en el espejo
del cielo
Cuando estaba nublado,
Vestido de blanco,
Sin un redondel de luz
Y rayos de fuegos
En el centro de su cuerpo.
Tus ojos se volaron
Y se perdieron
Entre nubes de cal,
Buscaban el sol.
Rió de un país
lejano
En otro país
Lejano a este
Se encuentra un rió
En que la gente
Lava su cuerpo
Y ahoga sus pecados
Sus penas
Sus ideas tristes
Y solo queda lo hermoso,
Lo bueno,
Lo sabio,
Lo humano.
Vivir
Vivir es fabuloso
Por que se puede disfrutar de todo,
De la risa de una mujer,
Del aroma de una flor,
De una conversación con seres entrañables,
De un brindis,
De un bocado,
De un viaje a países luminosos y apagados,
De una larga caminata bajo el sol y la noche
Y un descanso bajo un árbol.
La muerte
La muerte es un viaje hacia el
abismo,
Una larga primavera con faroles apagados,
Silenciosa,
Un eterno y bello descanso.
Brillando bajo la noche
Estabas brillando bajo esa noche,
De cielo estrellado y luna agitada
De ver tantos coches brillando
Y girando por las avenidas.
Te estabas moviendo en sala de baile con el ruidito de una musiquita
Y unos sinvergüenzas te gritaban cosas muy poco hermosas
Y algunos poetas te tiraban rosas y versos y besos.
Cantabas una dulce canción
Y el mundo enloqueció por tu voz.
Murió la noche,
Llego el amanecer,
Con los ojos nublados
Y las piernas agotadas te fuiste al frente del rió
Y te tiraste sobre la arena a descansar
Y el sol con sus rayos te hizo el amor.
Saltaste la cuerda
Saltaste la cuerda
Y por el cielo se fue un barrilete sostenido por las alas del viento,
Con tus dedos moviste la cuerda
Y por las plantas se fue un grillo cantando,
Sacudiste tus polleras
Y en el fondo del mar se perdió un tesoro.
Tu pelo
Tu pelo es un hermoso mar
Que tiene el color de la primavera
Que bello seria ahogar mis manos allí.
Tu pelo es un hondo rió
Que tiene el aroma del viento y del sol
Que lindo seria aromar mis dedos con ese perfume.
Dos bicicletas han envejecido
Dos bicicletas han envejecido en
el patio,
Con el tiempo se llenaron de tierra y telarañas,
Se oxidaron con las viejas
Y recientes lluvias que escupieron las nubes desde arriba
Y traspasaron las enredaderas,
Las gomas de sus ruedas se quemaron con el fuego de un infernal verano,
Con el incendio que provoco algún diablo desde su paraíso
de llamas.
Iniciar la sena
Rápido hay que tender el
mantel en la mesa
Luego, poner los platos, los vasos, el vino, el pan y la fuente con
comida
sobre el mantel,
Servir la comida en los platos, cortar el pan para empujar la comida,
servir
el vino en los vasos e iniciar la sena.
Laureano
Asoli
Rosario(Argentina)
23 años
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